Fibras
Elevación de la temperatura corporal por encima de lo normal, acompañada de malestar general y síntomas diversos.
Normal: 37° C por la mañana - 37,5° C por la noche alrededor de las 5 p.m., en reposo
La fiebre constituye el proceso curativo más poderoso con el que la naturaleza ha dotado a los organismos vivos. Por lo tanto, se trata de no frustrar este proceso, sino de controlarlo para que la situación sea “tolerable” para el paciente.
“39,5° C... la fiebre sí tiene su utilidad. Un equipo de investigadores de Buffalo (EE.UU.) ha demostrado que acelera la reacción inmune. La temperatura parece tener un efecto sobre las células vasculares. Estas últimas producen moléculas adherentes que les permiten agarrar los glóbulos blancos circulantes, los linfocitos. Luego se dirigen hacia los ganglios linfáticos, donde el sistema inmunológico localiza los glóbulos apropiados para combatir un microbio. En el caso de una fiebre de 39,5° C, llegan a los ganglios el doble de linfocitos que de costumbre”.
Q. Chen et al. en Inmunología de la Naturaleza - 07-2006
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